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La Coctelera

EL CASO "CLITO": COMIENZA LA INVESTIGACIÓN (II).

 

MT.-Buenos días, Clarise, ¿ha descansado Vd. bien?. ¿Se encuentra en buenas condiciones para afrontar adecuadamente nuestra difícil tarea?.

IZ.-¿Pero qué coño dices, idiota?.

MT.-Joder, Ricky: Clarise Starling, la co-protagonista de la oscarizada película "El Silencio de los Corderos", junto a Anthony Hopkins en el papel de...

IZ.-Hannibal Lecter, "Hannibal el Caníbal". Claro, ahora entiendo lo esa horrible foto que preside tu perfil: Tú te crees algo así como el Dr. Lecter ¿no?. Y piensas que nuestra"mascarada" de hoy puede asimirlarse a algo así como la trama de la película "El Silencio de los Corderos". Pues estás en un error, Marti.

MT.-La foto es para llamar la atención con un poco de sensacionalismo, tontaina, que no te enteras. En cuanto a lo demás, sí, creo que nuestra tarea de hoy se asimila un tanto al guión de la "peli" en cuestión.

IZ.-Ya, claro, yo en el papel de la aspirante a agente del FBI Clarice Starling, y tú en el del psicópata Dr. Lecter -éso sí te cuadra perfectamente, por lo de "psicópata"-, ambos embarcados en una investigación para descubrir a un asesino en serie.

MT.-Muy bien, Rick, muy bien, exactamente.

IZ.-Pues permite que te exponga varias objeciones a tu estúpida pretensión de hacer de ésto un delirante guión cinematográfico.

MT.-¿Y cuáles son esas objeciones, socio?.

IZ.-Primera, Clarise Starling era una mujer y yo soy un hombre.

MT.-¡Ah, el sexo, siempre el sexo...!. Sin embargo, como bien sabes, Jodie Foster, la actriz que representaba el papel de la agente Starling, ha declarado hace tiempo a un medio de comunicación que ella es lesbiana...

IZ.-¿Y qué tiene que ver éso con el asunto que estamos tratando?.

MT.-Mucho, Rick, mucho. A tí las que "te ponen" son las tías ¿no?, lo mismo que a ella. Luego, en cierto modo, se podría decir que tú eres "lesbiano", como ella...

IZ.-¡Jajajaja!. Éso si que ha estado bien, hombre: tiene su gracia. Por fin encuentro en ti un poco de humor inteligente, lejos de tus vulgares "chascarrillos habituales", de tu estúpido humor de "sal gorda"...

MT.-Me alegro de que te rías, Rick, tus risas no se prodigan mucho que digamos: reír es sano. ¿Segunda objeción?.

IZ.-La película va de que se está buscando a un asesino en serie. Y, que yo sepa, nuestra "difícil tarea" -como tú dices- no consiste en buscar a asesino alguno. Clito, "la rubiales" -como tú la llamas-, no ha matado a nadie, que yo sepa.

MT.-Bueno, yo lo veo de otra manera: La película va de que se intenta averiguar un misterio, resolver un enigma -lo de que ese misterio sea averiguar la identidad de un asesino es secundario-; y ésto no está tan lejos de nuestras pretensiones...

IZ.-Claro, "cherchez la femme", que dicen los franceses. Buscamos a "la mujer", que siempre es un enigma para el hombre; más aún, analizar a una mujer concreta que, para nosotros, es un misterio.

MT.-Así me gusta. ¿Tercera objeción?.

IZ.-La más importante: En la película, el peso de la investigación lo lleva la agente Starling. El Dr. Lecter no desempeña más que el papel de su "ayudante". Y, en la tarea que nos proponemos iniciar, eres tú el que va a llevar el peso de la investigación y yo me voy a limitar siplemente a ayudarte. Todas las conclusiones y juicios de valor que realices, serán bajo tu exclusiva responsabilidad; yo me limitaré a señalarte los textos o elementos en que se basarán esos juicios de valor. Luego, los papeles están cambiados: Yo debería ser el Dr. Lecter y tú la agente Starling.

MT.-En cualquier caso, Rick, ¿te das cuenta de una cosa?: Es la primera vez que no nos encontramos para entablar ningún combate, como enemigos, sino para alcanzar un objetivo común, como aliados. En esta ocasión somos "cómplices"...

IZ.-Nunca mejor dicho, Marti, "cómplices", porque pretendemos perpetrar un crimen, un delito: Diseccionar a una persona como si fuera una vulgar rana de laboratorio, hacerle la autopsia como si fuese un cadáver a nuestra merced, psicoanalizar a alguien como si tuviera algún trastorno psicológico, de-construír a una persona y re-construírla a nuestra voluntad; en definitiva, jugar con ella, como el gato juega con el ratón antes de comérselo.

MT.-Tranquilízate y toma aire, Rick, que vas a perder el resuello. No vamos a cometer delito alguno, sino más bien a realizar una "obra de arte", pintar el retrato de una persona, y ello basándonos exclusivamente en elementos y declaraciones de ella que son públicos y notorios, ya que están expuestos en su blog para quien los quiera ver, no en sus manifestaciones privadas, a pesar de que sé que os habéis intercambiado algunos mensajitos privados...

IZ.-Esto último que te quede bien claro, Marti: El contenido que esos "mensajitos", que, por otra parte, no han sido más que tres, si mal no recuerdo, es "secreto de Estado"; no me vas a arrancar una sola palabra acerca de su contenido.

MT.-No lo pretendía, Rick, no le pretendía. Ya lo he dicho en mi intervención precedente...Por cierto, ¿te has dado cuenta de que la rubia ha insertado un comentario a nuestro "primer asalto", titulado "la rubiales"?. ¿Ves como yo tenía razón?: Hasta el momento pasaba ampliamente de nuestro enfrentamiento, pero en cuanto se ha sentido mínimamente aludida ha "entrado al trapo" raudamente, como un lobo que ventea la sangre de su presa herida...Ha venido rápidamente a presenciar el combate entre dos machos por causa de ella. Lo que yo decía: Una vanidosa, como todas las tías; se sienten halagadas cuando ven a dos hombres peleándose por ellas...

IZ.-Hombre, Marti, ¿y qué querías que la chica hiciera?. Vamos, tú te ves directamente aludido en un blog cualquiera ¿y no harías lo mismo, no te interesarías por ver de qué va el tema, qué se dice de ti, etc...?.

MT.-Pues no, porque lo que digan los demás de mí, a mí me importa un carajo y me lo paso "por el arco de triunfo". Ella ha acudido, simple y llanamente, por vanidad y por narcicismo, por el instinto femenino que se solaza en la lucha de dos hombres a propósito de ella, no te quepa la menor duda. Y la prueba es que, en cuanto publiquemos este "diálogo", acudirá nuevamente como está mandado. Si conoceré yo a las tías...

IZ.-"¡Vale, Castelar!", lo que tú digas. Pero advierte que el comentario que ha hecho ella, no irradia muy buenas "vibraciones" que digamos... 

MT.-¡Bah, tonterías!: Primero se hace la víctima ("pobre rubiales", etc...), pero luego, si te fijas, dice que espera "poder seguirnos la coña"; o sea, que nos va a "seguir" y, de algún modo, nos da "permiso" para que "sigamos": Lo que yo digo, "vanitas, vanitatis" ("vanidad de vanidades"); está deseando que nos sigamos peleando por ella, y ansiosa por ver el "retrato" que de ella vamos a hacer, por mirarse en el espejo que nosotros le vamos a proporcionar. Solo le falta decir: "Espejito, espejito: ¿Quién es la más guapa del mundo?".

IZ.-Fantasías tuyas. Yo lo veo de otro modo: ella, efectivamente, se siente "víctima" y con razón, porque se ve como un objeto, como una pelota que ha caído en manos de dos locos de atar como nosotros, y que anuncian que van a "jugar" con ella, muy a su pesar; y luego, se limita a expresar su resignación porque no puede hacer nada por evitarlo, y enuncia como una especie de invocación a la divinidad, como si dijera: "Dios, dame paciencia para aguantar lo que me espera". Además, si te has dado cuenta, al final de cada una de sus intervenciones en su blog o en los de los demás, suele terminar colando un "emoticono" que expresa gráficamente su estado de ánimo; y el ;): que pone al final de su comentario, no parece reflejar muy buena cara que digamos, más bien una cara de cabreo, tristeza o de abnegada resignación...

MT.-Hombre, Rick, yo no es que entienda mucho de "emoticoños" de esos...

IZ.-"Emoticonos", Marti, "E-MO-TI-CO-NOS", no emoti-COÑOS, como tú dices, que ya te veo venir...

MT.-Bueno, vale, hombre, era una pequeña broma sin importancia. Digo que no entiendo mucho de éso, pero creo que es según se mire. Ése ;): tan raro que ella ha puesto, puede interpretarse como un guiño y una sonrisa, visto de izquierda a derecha.

IZ.-¡Pero mira que eres tonto, coño!, ¿y los dos puntos con que termina la imagen, ¿qué son?: los ojos, ni más ni menos. Luego, el gesto de la boca no es una sonrisa, sino un gesto de cabreo o de tristeza.

MT.-¿Ah, sí?, ¿y entonces el punto y coma que inicia la imagen qué es?, ¿no es un guiño?.

IZ.-No, imbécil, éso actúa como un simple signo de puntuación que denota que ha terminado la frase: el emoticono viene luego.

MT.-Bueno, vamos a dejar ésto, que aquí no hay quién se aclare...Y lo cierto es que, emocoñ...emoticonos aparte -quería decir-, la tía és nos sigue, nos sigue y nos "persigue", si se me permite la expresión, vamos que no pierde detalle de nuestros diálogos: Nos está sometiendo a un "marcaje" más duro que el de un aguerrido defensa central a un fino delantero centro...

IZ.-¡Y dale moreno...!, que éso ya lo has dicho antes, joder, que te repites más que el tocino.

MT.-Y con motivos, mi despistado amigo: ¿Es que no te has dado cuenta de que la rubia ha leído también nuestro "Intermezzo"?. Y éso que en el título no había absolutamente nada que indicase que ese diálogo apareciera ella por ningún lado.

IZ.-¿Y cómo sabes que lo ha leído, listo?.

MT.-Porque ha hecho un comentario a continuación...:

IZ.-¡No jodas!: ¿Es éso cierto?.

MT.-Compruébalo por ti mismo, hombre de poca fe.

IZ.-(....). ¡Dios, es verdad!: se me había pasado por alto...

MT.-¿Y qué interpretación le das a ese hecho?.

IZ.-Muy sencillo. No entiendo mucho de música clásica, pero me suena que un "intermezzo", que en italiano significa "intermedio", es como una especie de pequeño descanso entre dos grandes movimientos musicales, en el que los músicos de la orquesta "quitan un poco el pié del acelerador" para atacar luego con más fuerza el segundo "movimiento". Luego, parece normal que, después del primer "movimiento", donde la protagonista absoluta es ella, la chica quiera seguir atenta al concierto, por si durante ese "intermezzo" hay alguna nota disonante que le afecte. Pura rutina, por tanto...

MT.-¿Y qué me dices del contenido del comentario?.

IZ.-Pues que no anuncia nada bueno, desde luego: la chica está mosqueada porque ve que estamos hablando más de la cuenta de ella ("comienza a pitarme el oído izquierdo a tutiplén") y nos hace una delicada advertencia ("sed buenos y caballerosos") que, en realidad, más bien suena a amenaza ("dejad de meteros con la rubiales"). Vamos, que dejemos que "tocarle los ovarios", hablando en plata.

MT.-¡Pues sí que es susceptible, la muchacha!: Si en el "Intermezzo" apenas se habla de ella; solo sale al final, accidentalmente...

IZ.-¡Joder, "accidentalmente", sí, pero, en qué términos, macho!: Que vamos a "exorcizarla", como si fuera el demonio mismo. Con éso, cualquiera se mosquea...

MT.-Por tanto, está nerviosa e inquieta, le afecta y le importa lo que nosotros decimos de ella, lo que significa que no "pasa" de nosotros en absoluto.

IZ.-Normal: ¿A tí no te preocuparía que dos "piraos" fueran a hacer una especie de sesión de "vudú" contigo?.

MT.-En absoluto, mientras se limiten a jugar a clavarte alfileres a un muñeco y no me toquen un pelo físicamente, como si quieren hacer una sesión de "cine-club"...

IZ.-Mira, Marti, que con esa chica nos la estamos jugando...

MT.-Claro, hombre, por ésto no es más que un simple juego. Pero, cambiando de tema: ¡Menudo "rapapolvo" te ha echado la tía a cuento de tu "Addenda" al artículo sobre Canarias!. Si es que no tienes remedio, Rick: Después de la "trifulca" que tuvísteis por el equívoco relacionado con tu artículo en defensa de Niche (ya sabes, lo del argentino besucón, y tal), habías quedado como un señor regalándole un artículo sobre su querida tierra. Pero luego, con la "Addenda" ésa, "la cagaste, Burt Lancaster". ¿Qué coño pretendías con éso?.

IZ.-Nada hombre, si lo único que quería era gastarle una pequeña broma a cuenta de la canción de Rosana "Lunas Rotas", que para mí tiene un indudable sentido erótico. Era simplemente para ver si sabía descubrirlo; una "prueba de ingenio", digamos.

MT.-Ya, en otras palabras: lo que tú querías era "tenderle una trampa" invitándole a que resolviera un enigma "picante" para hacerle un "test de inteligencia". ¡Menudo pájaro estás tu hecho, "niño bueno"!.

IZ.-Dilo como te dé la gana, gilipollas. El caso es que sí, "la cagué", como tú dices, porque, en principio, ella "entró al trapo" haciendo una interpretación bastante "ligth" y convencional, digamos. Y yo, entonces, quise hacerme el listo, revelándole la interpretación "auténtica" de una forma un tanto pretenciosa, como "sentando cátedra" y tachándola de "ingénua". Ella, como es lógico, se mosqueó -a nadie le gusta que lo tachen implícitamente de "tonto"- y me replicó con una "carga de profundidad" de las buenas...

MT.-Ya leí su comentario sí, un verdadero "misil nuclear"...

IZ.-Lo que pasa es que luego, como es una buena chica, le dio "cargo de conciencia" y, conociendo lo sensible y susceptible que soy, se disculpó muy amablemente. Lo que ocurre es que, al final de ese comentario de disculpa, se despide de mí llamándome "ex-ahijado". O sea, que esta vez sí que "la he cagado de verdad", Marti, la he perdido para siempre, joder, por listillo, por soberbio y por imbécil...

MT.-No te flageles, tontaina, que no estamos en Semana Santa para hacer tanta penitencia. Eres más miope que un rinoceronte bizco. Anda, relee el comentario y dime qué pone al final del comentario de disculpa.

IZ.-Pues dice...:"Que tengas buena suerte con esos ligues cibernéticos allende La Coctelera". ¿Y...?.

MT.-¿Pero es que no lo entiendes, tontaina?, ¿es que no comprendes la trascendencia de esa frase que ella deja caer, así, como de pasada, "como quien no quiere la cosa"?.

IZ.-Pues, francamente, no: no lo entiendo.

MT.-A ver inocentón: ¿Cómo sabía ella que tú estás inscrito en una "web" para la búsqueda de pareja?.

IZ.-¡Qúe sé yo, lo habré puesto en cualquier sitio: He escrito tantas cosas...!.

MT.-No, Ricky, en cualquier sitio no: Ese hecho solamente aparece en UN sitio. Concretamente, en nuestro diálogo "Intermezzo". O sea, un diálogo bastante largo, donde se suscitan una buena cantidad de temas candentes en los que ella hubiera podido hincar muy bien el diente para demostrar su brillantez intelectual (que si la polémica sobre la "aristocracia" de sangre o de espíritu, que si la intrincada cuestión sobre el Ser y la Nada, que si lo de ETA y el problema vasco), pero nada, ni caso. En lo único que se fija es en ese aspecto totalmente accesorio y secundario, que sale a relucir por pura casualidad y no ocupa más de dos o tres líneas: Que estás apuntado a una "web" de ligoteo y que la empleas para mandar mensajes a chicas que te gusten con la finalidad de entrar en contacto con ellas.

IZ.-Bueno, yo que sé, le habrá hecho gracia la cosa...

MT.-¡Jajajaja!, ¡simple, más que simple!: La atención es selectiva, ¿entiendes?, y solo se fija en lo que le interesa. Esa tía se ha puesto celosa.

IZ.-¿Qué?, ¿ya empiezas otra vez a delirar?, ¿celosa de qué, si ya tiene pareja?. Eres un paranoico.

MT.-Me reafirmo en dicho cateto: Esa tía ha visto que estás libre de compromiso, "disponible", por tanto, y por mucha pareja que tenga, las tías son como los entrenadores de fútbol: aunque salgan de principio a jugar con un titular, por si éste acaba cansado o se lesiona, necesitan tener a un suplente que lo sustituya en caso de necesidad. Ese "suplente", para ella, eres tú, y, al darse cuenta de que tú, aunque ella te gustase, no estabas sentado de brazos cruzados en el banquillo esperando a que el "entrenador" te llamase, sino buscando "otro equipo" en el que jugar...se ha puesto celosa, eso es.

IZ.-¡Tú estás "pirao", macho!, oyes campanas y no sabes dónde. La chica me desea suerte en éso del ligoteo, no por unos hipotéticos celos, como tú dices, sino por una de estas dos cosas: Bien porque, arrepentida de la "andanada" que me ha lanzado, se ha dado cuenta de que estoy sólo y "sin arrimo", y me desea sinceramente que encuentre pronto lo que busco; bien porque, dándose cuenta de que tengo dificultades para relacionarme con las mujeres, quiere terminar de rematarme con su ironía: "que tengas suerte, majo, a ver si de una vez te `comes una rosca´".

MT.-Mira, Rick, esta vez, en serio y "sin acritú", te voy a decir una cosa y espero que se te quede grabada en la cabeza para siempre, porque te ayudará mucho en la vida: Tú podrías tener mucho éxito con las mujeres, si quisieras, como lo demuestran tus "andanzas" por la famosa "web" ésa de ligoteo, pero es que siempre la cagas, macho. Lo dice muy bien la rubia, en su comentario: que le "enerva" tu "pasión por racionalizarlo todo, por buscar una causa concreta, por dar con el `quid´ de la cuestión"..."tus explicaciones resultan asombrosas, agotadores y absurdas". Ahí te "retrata" perfectamente: O sea, que eres un tío raro, complicado, come-cocos. Lo siguiente lo añado yo: En esa "web" de ligoteo hay un montón de tías inscritas, desde veinteañeras hasta cincuentonas, desde chicas sin estudios hasta doctoras universitarias, desde tías que trabajan como asistentas hasta arquitectas, ingenieras o ejecutivas de "alto standing"; rubias, morenas, pelirrojas; altas, bajas, normales; de ojos negros, azules, verdes, castaños; solteras, separadas, divorciadas...¡Pues anda que no tienes dónde elegir!. Y has "contactado" con muchas a las que les has gustado; incluso has llegado a tener citas con algunas de ellas. Pero sigues soltero y sin compromiso, recién cumplidos los 40. ¿Por qué?: Porque el señor es más complicado que la teoría de la relatividad, porque el señor es un exigente y un exquisito, porque al señor "no le vale cualquiera", porque el señor busca "a la mujer ideal", a la "mujer de su vida", a su "princesa azul", ¡a "la biblia en pasta, a la mujer que no existe, joder!.

IZ.-¡Ostia, Marti, menuda bronca me estás echando tú ahora!. No, si está visto que hoy no es mi día, me estáis dando ostias hasta en el paladar...

MT.-No me interrumpas con lamentos y déjame seguir. ¿Y por qué buscas buscas a la mujer "ideal", que no puedes alcanzar porque solo existe en tu imaginación, y no te conformas con las mujeres "de carne y hueso", que sí podrías tener pero que desprecias?. Porque -y aquí viene lo importante, Rick- estás inmerso en un dilema vital del carajo: Cada persona tiene en el mundo su "proyecto de vida", procura alcanzarlo por todos los medios posibles, lo consigue en mayor o menor medida y se acabó. Pero tú no tienes UN proyecto de vida, tienes DOS proyectos de vida contradictorios: el Amor y el Saber. Por un lado, como tipo emotivo e hipersensible que eres, te gustaría entablar una relación con una mujer para vivir con ella un amor absoluto, total, ideal, como un sueño de fusión de dos seres distintos en uno sólo en perfecta complementariedad y armonía: algo muy "absorbente" y "exluyente". Por otro lado, en cambio, ese deseo choca con tu otro proyecto vital: Alcanzar el Conocimiento total, el Saber absoluto, la Verdad con mayúsculas; o sea, ser el "Filósofo del Tercer Milenio", lo cual requiere mucho tiempo, esfuerzo, concentración, trabajo, exclusividad, soledad...Y como estás en esa encrucijada, sin decidirte a tomar de una vez un camino u otro, en la duda permanente y hamletiana entre esos dos proyectos vitales contradictorios, se te va yendo la vida y no realizas ni el uno, ni el otro. Ése es tu problema...

IZ.-Me dejas sin palabras, no sé qué decir...Pero, dejando aparte éso, yo creí que hoy estábamos aquí, no para psicoanalizarme a mí, sino para psicoanalizar a Clito.

MT.-Bueno, pues como sabes que todos los que se dedican profesionalmente al psicoanálisis, antes de recibir su título de psicoanalistas y empezar a ejercer su profesión, están obligados ellos mismos a someterse a un psicoanálisis, a ser psicoanalizados, para que sus posibles conflictos internos no interfieran en el ejercicio de su profesión, éso mismo es lo que he hecho yo contigo hoy: Abrirte los ojos y revelarte por qué, en lugar de dedicar tu tiempo a conocer a las chicas de carne y hueso que podrías conseguir, estás embobado con una tía que vive a 600 km. de ti y que jamás podrás alcanzar. De ese modo, tal circunstancia no interferirá en el análisis al que vamos a someter a la chica en cuestión, que ya no corre el riesgo de quedar sesgado por tus conflictos interiores y será, por tanto, de una objetividad pura e inmaculada. ¿Me explico?.

IZ.-Marti, creo que se nos ha hecho un poco tarde y me siento cansado. Además, necesito pensar.

MT.-Tienes razón, descansa y reflexiona, Rick. Ya seguiremos otro día con el "caso Clito".

SEGUNDO ASALTO: "INTERMEZZO".

MT.-¡Hellow, Ricky!. De nuevo nos vemos las caras...

IZ.-En tu caso, Marti, querrás decir "careto"...

MT.-¿Qué pasa, no te gusta mi cara o qué?.

IZ.-Pues, francamente, no. Y además es una superchería. La imagen que has colocado para ilustrar tu artículo de presentación es un vulgar retrato de Maquiavelo.

MT.-Porque Maquiavelo fue mi antepasado y yo he salido a él: nos parecemos como dos gotas de agua, así que me ahorré el trabajo de ir a un fotomatón, donde te salen esas fotos tan horribles, y he colocado en mi artículo de presentación el retrato pictórico de mi ilustre ancestro.

IZ.-¡Si hombre, Maquiavelo tu antepasado: y yo desciendo "de la pata ¡del Cid"!. Pero, aparte éso, es cierto que os parecéis. No obstante, siguen sin gustarme ni tu cara ni la suya, que vienen a ser la misma...

MT.-¡Pues sí, listo!, aunque nacido en España, soy de ascendencia italiana por parte de padre, y mi rama familiar paterna se remonta ni más ni menos que a Niccolo Maquiavelo, politólogo florentino del siglo XV y autor de la inmortal obra "El Príncipe". ¿Tienes tú mejores credenciales familares que presentar?.

IZ.-Mucho mejores. Aunque mis conocimientos sobre mis antecedentes familares no se remontan más que hasta mis abuelos, sé que mi padre era mecánico, mi madre modista, mi abuelo paterno agricultor y mi abuelo materno, minero. ¡Y bien orgulloso que me siento de ello!.

MT.-¡Jajajaja!. O sea, que eres un auténtico "hijo del pueblo".

IZ.-Justamente, y éso me enorgullece. Desciendo de gente que se ha ganado la vida con sus manos y con el sudor de su frente. No de unos señoritingos que vivían del cuento. ¡Tanta aristrocracia y tanto rollo!. La única aristocracia que hay no es la de los títulos nobiliarios: es la del ESPÍRITU.

MT.-Envidia cochina, es lo que tú tienes. Y éso de la "aristocracia del espírtu" ¿de que me suena a mí?: ¡Ah, claro, hombre, del Niche ese, tu "papi espiritual!. Ahora lo entiendo: Los paletos como vosotros que queréis ser alguien en la vida pero no tenéis ninguna credencial nobiliaria que presentar, desacreditáis los títulos legítimos de nobleza y decís que la vedadera aristocracia no es una cuestión de genética, sino de espírtu. ¡Pobres idiotas!; se os vé el plumero: sois un puro "querer y no poder"...

IZ.-Si tú lo dices, aristócrata degenerado...Que todos vosotros sois iguales: Tuvísteis unos pocos antepasados ilustres que hicieron algo (destacar en la guerra o como cortesanos), os mezclásteis endogámicamente entre vosotros de forma clasista y, por ello, vuestra estirpe fue degenerando poco a poco hasta caer en la decadencia total: tú eres el último y más acabado engendro que queda de esa "aristocracia de los títulos".

MT.-Ya. Y tú te crees que ese color azul que presentan tus venas no se debe a la finura y palidez de tu epidermis, sino a una especie de "nobleza interior" del alma, que te hace llevar "sangre azul" en las venas. Los intelectuales sois todos unos soberbios y unos "parvenus", por éso nos tenéis envidia a los aristócratas de verdad: Os gustaría ser como nosotros, pero, como no podéis, intentáis quitarle legitimidad a nuestros títulos para atribuír la aristrocracia a la nobleza de espírtu, que monopolizais vosotros, claro...

IZ.-Bueno, mira, Marti, vamos a cambiar de tema, porque, si no, el título de nuestro combate de hoy acabaría siendo "genalogía heráldica", o algo así, algo un poco coñazo, la verdad...

MT.-"¡Okey, Mackey!", Rick, por esta vez estamos de acuerdo, Cambiemos el tercio...Por cierto, hoy traes cara de buen chico que ha hecho bien los deberes.

IZ.-¿Qué "deberes" ni qué ostias?. ¿Te crees que estamos en el colegio?.

MT.-No te piques, "broder", que ya sabes que "el que se pica, ajos mastica".

IZ.-Pues explícame lo que quieres decir con éso de "haber hecho bien los deberes" porque no me entero de qué vas...

MT.-Tú gestionas dos blogs en el ciberespacio ¿no?. Uno titulado "Filosofía a Martillazos", que va de filosofía seria y profunda, de filosofía de alto nivel, vaya; blog que has insertado en una "web" de filosofía de "alto standing" que se llama "Boulesis", o algo así. Una especie de comunidad esotérica como la de los Templarios o los "illuminatti" de "Ángeles y Demonios", la peli protagonizada por Tom Hanks...

IZ.-Sí, es cierto que he creado ese blog y lo he insertado ahí, pero "Boulesis" no es ninguna secta satánica: es, simplemente, una web auspiciada por Profesores de Filosofía de Bachillerato donde se debate sobre "filosofía seria", como tú dices. Y ahí no puede entrar cualquiera, ojo: si quieres entrar a formar parte del grupo, tienes que someter a una somera evaluación de los gestores de la web los contenidos de tu blog. Y he tenido el honor de que a mí me acepten como miembro.

MT.-"¡Qué nivel, Maribel!". Pero, lo que yo digo, si no es una secta satánica es algo por el estilo: Un grupo de "piraos" que ponen en común sus "pajas mentales", muy serias y muy sesudas, incomprensibles para el común de los mortales.

IZ.-Venga, "la perra gorda p´a tí", llámalo como quieras. El caso es que ese blog mío ya tiene dos seguidores: un chico de 19 años estudiante de sociología y una Profesora de Filosofía de Bachillerato de un Instituto de Valencia. De modo que, si me han aceptado en "Boulesis" y uno de mis seguidores es una "profe" de Filosofía, será porque habrán visto que el contenido de mi blog tendrá cierto valor filosófico, digo yo...

MT.-¡Jajajaja!. "Profesores de Filosofía de Bachillerato": ¡Casi ná...!. Si al menos fueran Catedráticos de Filosofica de la Universidad...¡Menuda filfa!...Como si ser "profesor de filosofía" fuera lo mismo que "ser filósofo". Me temo que no, cateto: los profesores de filosofía se dedican a enseñar el pensamiento que han creado otros, los verdaderos filósofos, muchos de los cuales fueron cualquier cosa menos profesores de filosofía.

IZ.-Bueno, en éso reconozco que tienes razón...Pero, entonces, ¿dónde querías que insertara mi blog?. No hay ninguna "web" de "Filósofos": es de mal gusto adjudicarse ese título uno mismo. Si tus ideas y tu pensamiento valen algo, son los demás los únicos legitimados para hacerte el honor de adjudicarte la condición de "Filósofo".

MT.-Ya, pero a ti te gustaría ser llamado "Filósofo" ¿no?; te gustaría que tus "pajas mentales" merecieran el reconocimiento y la adoración de la plebe...Es más, no solo pretendes ser un "Filósofo": Aspiras a ser "el Filósofo del Tercer Milenio", a revolucionar la filosofía, a marcar un hito en el pensamiento, a elevarte a la categoría de un Platón, un Aristóteles, un Kant, un Hegel: ¡Soberbio, que eres un soberbio!, éso es lo que tú eres.

IZ.-Te equivocas, y solamente soy un "aficionado a la filosofía", porque me gusta pensar y darle vueltas a la cabeza alrededor de temas que a lo mejor a los demás les parecen un poco "abstractos", pero bueno: otros se dedican a hacer "sudokus" o a "morder esquinas" para entretenerse. Y, desde luego, no pretendo erigirme nada menos que en el "Filósofo del Tercer Milenio", como tú dices. Simplemente pretendo ir exponiendo en público toda una serie de ideas y pensamientos que hasta ahora tenía escritos en papel de celulosa, en unos archivadores guardados en el armario de mi habitación, además de otras ideas y pensamientos que se me vayan ocurriendo de ahora en adelante. Sacar todo éso del armario y airearlo, someterlo a la consideración de los demás, contrastarlo con lo que ellos piensan, a ver si realmente pueden tener algún valor filosófico o, como tu dices, son simples "pajas mentales" de un "pirao mental".

MT.-¡Loable propósito el tuyo, sí señor!. No sabía que te dedicaras a escribir regularmente, antes de descubrirte aquí, en el ciberespacio.

IZ.-Pues sí, ya ves lo que son las cosas. Desde los 16 ó 17 años, más o menos, llevo una especie de...es que no sé cómo llamarlo...porque no es propiamente un "diario íntimo" en el que refleje lo que me pasa cada día y esas cosas. Es algo diferente, mucho más amplio: son un conjunto de folios de papel en los que, cuando me apetece, me pongo a escribir lo que se me ocurre; lo mismo puede ser algún suceso que me haya ocurrido en mi vida personal, que alguna idea o pensamiento sobre un problema filosófico que me preocupe, que una poesía, que el relato de algún viaje que haya hecho. Yo que sé, ahí hay de todo...Por eso yo llamo a ese conjunto de folios "mis papeles", sin más. Y, ahora que he descubierto los blogs en Internet, me he dado cuenta de que, en realidad, lo que yo he estado haciendo durante muchos años sin darme cuenta es llevar un blog, aunque de papel. Tengo como cuatro o cinco archivadores bien repletos...

MT.-Y ahora quieres ir sacando todas las chorradas que habrás escrito en ese blog de papel "avant la lètre" para insertarlas en blog ciberespacial, aprovechando la oportunidad que te ofrece Internet. Algo así como "salir del armario" ¿no?.

IZ.-Algo así, sí, aunque no todas: quiero sacer solamente las cosas que creo que puedan interesar a los demás. Pero, retomemos la cuestión: ¿A qué te referías con éso de haber "hecho los deberes"?.

MT.-Pues a que, como ya sabes que, en cuanto "alter ego" tuyo, te estoy sometiendo a un estrecho marcaje y siguiendo los dos blogs que gestionas en Internet. Y he visto que, ayer, en el de "Filosofía a martillazos" has publicado un artículo sobre la pregunta de un tipo llamado Jaideguer -o algo así- acerca del Ser y la Nada; una cosa que me ha dejado bizco, vamos...

IZ.-Si, para concretar, es un artículo en que pretendo dar respuesta a la pregunta que el filósofo existencialista alemán Martin Heidegger planteaba al final de su obra "¿Qué es Metafisica?, en la que se preguntaba: "¿Por qué hay Ser y no, más bien Nada?".

MT.-Ya veo que realmente "estás como un cencerro", cosa que ya tenía claro desde que me topé contigo en el ciberespacio, pero que ahora se confirma plenamente. ¿Pero qué es éso del Ser y la Nada, con mayúsculas?. ¿Y qué sentido tiene la pregunta del Jaideguer ése?...No, si es lo que yo digo: los intelectuales, filósofos, aspirantes a filósofos estais todos locos como cabras.

IZ.-A ver si consigo explicártelo de modo que me entiendas aunque sea mínimamente, mastuerzo. Vamos a ver, tú miras a tu alrededor y ¿qué ves?.

MT.-¡Pfff!. Veo que hay un montón de cosas, la calle, las casas, la gente, los coches, el suelo, el cielo, el sol, la luna, las estrellas, qué sé yo...

IZ.-Ahí está la clave: Has dicho "HAY", o sea, "HAY ALGO".

MT.-¡Y tanto que hay algo, te lo repito: un montón de cosas!.

IZ.-Pues ese ALGO que HAY es "el Ser".

MT.-Bueno vale, "hay Ser", ¿y qué?.

IZ.-Pues éso, ¿qué pasaría en si, en lugar de haber algo, NO HUBIERA NADA?.

MT.-Menuda pregunta más tonta: Pues que NO HABRÍA NADA y punto.

IZ.-Pero ¿no te parece raro que HAYA ALGO en lugar de NADA?.

MT.-¿Raro?; ¿por qué me iba a parecer raro?.

IZ.-Por lo que he dicho antes, porque podría NO HABER NADA.

MT.-¡Joder, Rick, ya me estás empezando a marear!. HAY ALGO y se acabó. Y si no HAY NADA es porque TIENE QUE HABER ALGO: Si fuera más LÓGICO que no hubiera nada, NO HABRÍA NADA.

IZ.-(....).

MT.-¿Qué te pasa?; ¿por qué te has quedado con esa cara de alelado?.

IZ.-Pues porque esa es la respuesta correcta a la pregunta de Jaide...¡de Heiddeger, quiero decir, coño!, que ya me estás empezando a pegar tu lenguaje inculto y rastrero.

MT.-¡O sea, que he acertado!.

IZ.-Sí, y no me lo explico, teniendo en cuenta que lo único que hay dentro de tu cráneo es puro serrín sin rastro alguno de materia gris. Será como en la fábula de Samaniego sobre el burro: "¡Sonó la flauta por casualidad!".

MT.-El caso es que he acertado, pero dime la solución con tus palabras, anda, las que has empleado en tu blog filosófico, que tengo curiosidad.

IZ.-"¿Por qué hay ser y no, más bien, Nada?: ¿Y por qué debería haber Nada y no, más bien Ser!".

MT.-Lo que yo digo: Estás como una puta cabra. O sea, que para decir que hay algo porque sí, porque lo hay, porque es más lógico éso que el que no haya nada ¿hay que emplear un lenguaje tan rebuscado y oscuro?.

IZ.-Nunca entenderás nada, Marti...

MT.-Ya, claro, envidia cochina, porque he sabido responder a "la pregunta del millón" de la Filosofía sin darle tantas vueltas ni comerme tanto el tarro, como vosotros, los filósofos: Porque tengo "intuición" directa y no necesito quemarme las neuronas para saber lo evidente, lo que está al alcance de cualquiera con un mínimo de sentido común...

IZ.-Me pones enfermo con tu simpleza...

MT.-Vale, "la perra gorda p´a tí". Pero sigamos. Ya has puesto tu huvecito del día en el blog ése de los cojones, como una buena gallina ponedora, y por éso estás contento. Y más contento aún porque en ese otro blog tan soso y delirante que tienes en la "coctelera", "¡Que paren el mundo, que yo me bajo!, has puesto otro huevecito...

IZ.-Si te refieres a que en él he escrito un artículo sobre el problema vasco y el tema de ETA, sí, estoy contento. Contento porque este maldito y demoníaco blog tuyo, "Diálogos absurdos" me tenía últimamente muy absorbido, y ya era hora de que escribiera un artículo serio en mi blog "¡Que paren el mundo, que yo me bajo!". Y más contento aún porque mi otro blog, "Filosofía a Martillazos", lo tenía prácticamente abandonado y no había escrito nada en él desde hace bastante tiempo.

MT.-Y mucho más contento todavía, porque, además de éso, en esa "web" de ligoteo a la que estás apuntado, y que tenías más abondonada aún que un campo en barbecho, te ha dado tiempo y te han quedado fuerzas incluso para mandarle un par de mensajes a sendas tías que te gustaban. ¡Felicidades!. ¡Enhorabuena!. Mi buena "gallina ponedora" ha puesto muchos huevecitos ayer: A éso me refería cuando te dije que te veía cara de buen chico "que trae los deberes hechos"...

IZ.-Ah, ya...Pero yo no escribo en esos blogs ni mando esos mensajes por "deber", Marti, sino por "placer"...

MT.-Pero aunque sea por "placer", escribir esos artículos y elaborar esos mensajes te costará cierto esfuerzo mental. Luego, una vez hecho, es lógico que te embargue un sentimiento de satisfacción por el trabajo bien hecho.

IZ.-En éso estoy de acuerdo contigo.

MT.-Oye, Rick, una pregunta tonta: ¿Por qué le dedicas tanto tiempo a husmear en "la coctelera" hasta el punto de tener abandonado tu propio blog en ella, el otro blog filosófico y la "web" de ligoteo?.

IZ.-Ya te he dicho que nuestras peleas en esta sede me tienen muy absorbido.

MT.-No escurras el bulto, Ricky: nuestros combates son relativamente breves y no te comen tanto tiempo. Así que será por otra cosa...

IZ.-¿Qué cosa?.

MT.-Pues porque estás muy pendiente  del blog de "la rubiales", de los artículos que escribe, de insertar al pié de ellos tus propios comentarios, de ver los comentarios que ella inserta en los tuyos, de analizar los comentarios que otros hacen en los suyos y ella en los de otros...

IZ.-"La rubiales"...¡Ya tuvo que salir ella otra vez, maldita sea...!.

MT.-Claro, Rick, claro, porque tenemos una labor pendiente, y mientras no la llevemos a cabo, "ella", seguirá "saliendo" una y otra vez en nuestros diálogos, peleas o como quieras llamarles.

IZ.-¿Te refieres a....?.

MT.-Sí, dilo, dilo sin miedo: a exorcizarla.

IZ.-Tienes razón, Marti: En nuestro próximo encuentro tenemos que hacerlo sin falta...

PRIMER ASALTO: "LA RUBIALES" (I).

MT.-¡Hombre Rick, tú por aquí, otra vez!. Y tan temprano, además, qué madrugador...¿qué pasa, te has caído de la cama o qué?.

IZ.-No, es que yo soy madrugador por naturaleza, incluso aunque esté de vacaciones como ahora; y, además, tenía ganas que verme las caras contigo otra vez, para empezar a "darte caña".

MT.-Vaya, enhorabuena, así que estás de "vacances"...pero no eres capaz de sosegarte ni en vacaciones siquiera: con el gusto que da despertarse, sentir que no tienes que ir a trabajar, remolonear en la cama, levantarse a las tantas, traerte el desayuno a la cama otra vez...Mira que eres inquieto, chico.

IZ.-No: Es simplemente deformación profesional. Estoy acostumbrado a madrugar los días laborables para ir al "curro" y los días no lectivos también me despierto temprano, aunque no tanto. Debe ser que tengo el cuerpo acostumbrado ya. Tú, en cambio, como eres un señorito que no trabaja ni desempeña ninguna actividad productiva útil a la sociedad...

MT.-No me vayas a contar ahora la fábula de "la cigarra y la hormiga", socio. Sí, soy un señorito, como tú dices, porque tengo "pasta" gracias a mis padres, que están forrados de dinero, y no trabajo, es cierto, porque no me hace falta hacerlo para vivir. Pero eso no significa que no desempeñe "niguna función social útil", como tú dices.

IZ.-Ah!, ¿y cuál es esa "función social util" que desempeñas, si puede saberse?: ¿una función decorativa, como un florero?.

MT.-No, chico no: Mi misión es darle alegría al mundo, con mi garbo torero, si salero y mi optimismo, ser "la alegría de la huerta", para equilibrar las "malas vibraciones" que vais irradiando los "tristes" como tú, pobres esclavos al servicio de un patrón, a cambio de un mísero sueldo.

IZ.-¡Jajajaja!. Hablas como si fueras un marxista-leninista...

MT.-¡Vadre retro, Satanás!. Yo soy de derechas, hijo mío, por la cuenta que me tiene. Eso sí, de derechas en lo económico, por que si soy de buena familia y tengo pelas, me interesa que se mantenga el "statu quo" y "no dé la vuelta la tortilla". En cuanto a costumbres personales, ya es otra cosa: ahí soy más...liberal -digamos-.

IZ.-¡Uy, el "statu quo", dice!. Pero qué "fisno" te has vuelto últimamente...."papi".

MT.-Es desde que he empezado a estar en contacto contigo: todo lo malo se pega...Pero a lo que iba: Noto que últimamente te pasa algo raro.

IZ.-¿A mí?; ¿qué quieres que me pase?.

MT.-Eso intento averiguar. Vamos el ver, el día de nuestro primer encuentro, por la mañana, traías una cara de mala hostia que daba miedo, como un toro al que le acaban de clavar unas banderillas. Por la tarde, aunque no hubo combate, te vi brevemente y te había cambiado el careto: parecías más contento que unas castañuelas. Y hoy te veo cara de...de preocupación, éso es. Tu jeta, estos días, parece como el cielo cambiante de una borrascosa primavera.

IZ.-Pues si me ves cara de preocupado, será porque estoy preocupado, supongo.

MT.-¿Y a qué se debe esa preocupación, si puede saberse?.

IZ.-¡A tí te lo voy a decir, no te jode!.

MT.-Si no hace falta que me lo digas. Yo ya lo sé, porque te conozco como si te hubiera parido.

IZ.-¿Ah, sí?; ¿y a qué se debe, según tú, mago adivino?.

MT.-La "rubiales".

IZ..-Puede ser, sí, pero ¿cómo coño lo sabes?; ¿tienes poderes parnormales o qué?.

MT.-No hombre, no. Todo es cuestión de capacidad de observación y de lógica.

IZ.-Habló Sherlock Holmes, mira tú...

MT.-Elemental, querido Watson...Ya sabes que sigo atentamente tu blog: El día previo a nuestro encuentro, se había armado entre vosotros una "pejiguera" del copón. Tú habías un escrito un artículo defendiendo al Niche ese, un personaje que a ella le repugna profundamente, y haciendo una especie de consideraciones didácticas al respecto, como si trataras de explicarle a una boba los motivos profundos de las ideas del "bigotes" ése. La rubia se cabreó y te lanzó una serie de "lindezas" de esas que escuecen de verdad. Tú, tan sensible y susceptible, te sentiste herido y le contestaste con otra "andanada" de "cargas de profundidad".

IZ.-Sí, me sentí herido, francamente, porque creí que estaba siendo tratado injustamente y no me merecía esos apelativos que ella me lanzaba. Y me dolía más por ser ella la que me atacaba, porque la aprecio.

MT.-De ahí tu cabreo y tu cara de funeral...

IZ.-Cierto. Pero no fue más que una confusión, una confusión provocada, además, por ti, cacho cabrón. Hiciste un comentario a mi artículo en que me ponías "a caldo" y pensé que el comentario despectivo de ella se refería también a mí. Pero resulta que no: me mandó un mensaje privado en el que me abrió los ojos y me hizo ver que el verdadero destinatario de sus invectivas no era yo, sino el argentino ese que se metió por medio, el que estaba empeñado en besarle el "nick". Sí: aquel "chavalote" que a ti te parecía tan "sanote" -perdón por el ripio- y que, según tú, era el iba por el camino acertado. Pues "metiste la pata hasta el zancajo", mamonazo: el baboso, zafio, plasta y maleducado era el "pibe" ése, no yo. Ya ves, listo.

MT.-Bueno, "el que tiene boca se equivoca", dice el refrán...Así que, aclarado el embrollo, te pusiste muy contento, y hasta escribiste en tu blog un artículo sobre las Islas Canarias -de donde ella es natural- en su honor. De ahí la cara de alegría que te vi esa misma tarde.

IZ.-Exacto.

MT.-Y entonces, ¿a qué viene hoy esa cara de preocupación?.

IZ.-Pues a que he observado algo que me inquieta. En el blog de Clito -"la rubiales", como tú la llamas, aparecen los dos primeros artículos de tu puñetero blog: "la presentación" y "las reglas del juego".

MT.-No entiendo eso de "aparecen"...

IZ.-Pues está bien claro. En el blog de cada miembro de "la coctelera" aparecen en grande los artículos que publica el autor del blog (y, en pequeño, los comentarios que esa persona hace a los artículos de otros blogueros). O sea, que, a no ser que en este "site" haya duendes o que algún usuario pueda meter "con calzador" y por la fuerza sus propios artículos en el blog de otro contra la voluntad de su dueño -cosa que dudo-, ella se ha cogido los tuyos y los ha puesto en el suyo "a todo color", entre ésos otros dedicados a los incendios en la Isla de la Palma, y tal.

MT.-¡Joder, pero eso es cojonudo!. ¿Es que no lo entiendes, cabeza de chorlito?. Ha metido mis artículos en su blog "a lo grande" para difundirlos entre sus seguidores. ¡Si ya te dije que esto iba a ser una idea genial, capullo!. ¿Ves?: Ella prefiere mis "Diálogos absurdos" a tu chorrada ésa de "¡Que paren el mundo, que yo me bajo!".

IZ.-Éso es lo que más me jode. Resulta que me quemo las neuronas escribiendo una serie de artículos sobre temas que creo interesantes (la guerra de los sexos, la misoginia, las citas de San Agustín y James Dean), con todo el esfuerzo y la creatividad de que soy capaz...y resulta que ella no les hace ni puto caso y prefiere esta payasada que te has inventado tú. No lo entiendo.

MT.-Pues está claro, ingénuo: A las mujeres les gusta ver a dos machos peleando, como los ciervos durante "la berrea", cuando se embisten con los cuernos para ver quién es el vencedor y puede montar a la hembra.

IZ.-Pero nosotros, aquí, no estamos peleando por ella. Estamos peleando por nuestras respectivas ideas...

MT.-Es lo mismo: el caso es que hay pelea entre dos machos, y eso las mujeres lo asocian inconscientemente con su papel central de objetos del deseo masculino, incluso aunque los tíos se estén "dando caña" simplemente porque uno es del "Madrí" y otro del "Aleti", pongo por caso. Les da lo mismo: las broncas entre hombres implican exhibiciones de virilidad, disputa por un "casus belli" donde se demuestra la fortaleza de cada uno. Y a las mujeres eso les encanta, las excita: lo llevan en los genes...

IZ.-Claro, tú, como las conoces tan bien...

MT.-¡Y tanto, no sabes hasta qué punto!. Además, Rick, ¿No te has parado a pensar que, en el fondo y sin darnos cuenta, a lo mejor estamos peleando por ella, por llamar su atención, por "seducirla"....?.

IZ.-Pues en ese caso -que no es el mío, no sé tú-, lo llevamos claro, porque "ella" ya ha dejado bien claro que tiene sus "necesidades afectivas bien cubiertas" o algo así.

MT.-Ya, y sus "necesidades sexuales" también las debe tener bien "cubiertas", seguro...

IZ.-¡Oye, no te pases!. Vale que hablemos de la "rubiales", como tú la llamas, pero con educación: no voy a permitir que le faltes a respeto, ¿entendido?. Como intentes ir por ese camino, te pego un hostia que te mando a Madagascar y se acabó el asalto de hoy por K.O. total y absoluto.

MT.-Vale, vale, tranqui, "broder", no te me alteres. ¡Qué susceptible te vuelves cuando se habla mal de ella!. Ni que te hubiera mentado a tu madre o a tu hermana: Parece que la tuvieras en un altar. "Pues en ese caso -que no es el mío-", has dicho, tan convencido un poco más arriba. ¿Estás seguro de que no es "el tuyo"...?.

IZ.-No me líes, mamón, que eso es lo que tú eres: un liante. Además, si, como tú dices, tiene sus necesidades afectivas y sexuales tan bien cubiertas, ¿qué sentido tiene que nos peleemos por sus favores, si estamos seguros de que nunca los vamos a obtener?; ¿y hasta qué punto le puede interesar a ella esa "pelea de gallos?.

MT.-¡Pero qué ingénuo y qué tonto eres en materia de mujeres, Ricky!: ¡Pues claro que le interesa!. Le interesa porque, por muy enamorada que esté de su "chorbo" -novio, marido, o lo que sea-, ¿a qué mujer no le halaga que dos tíos se peleen por ella?. Además, aparte de la satisfacción personal que le depara, está el aspecto práctico de la cuestión; siempre le puede decir a su "maromo": "Ándate con ojo, majo, y trátame como a una reina, que hay otros en `lista de espera´". Todo son ventajas para ella...

IZ.-Eres más retorcido que una serpiente venenosa.

MT.-Y tú más simple que el funcionamiento de un lápiz. Mira Rick, escucha bien lo que voy a decirte, porque te vendrá bien para andar por la vida: Las mujeres, en el fondo, son todas iguales. Mira, pasa como con los coches: hay deportivos, utilitarios, berlinas, todoterrenos; los hay más grandes, más pequeños, más anchos, más estrechos; los hay de color blanco, azul, verde, rojo...Pero por dentro son todos, básicamente iguales: tienen un motor, una transmisión, unas ruedas, un volante, una caja de cambios, y cumplen exactamente la misma función: trasladarte de un lugar a otro.

IZ.-Vaya, hombre, ahora al chico le ha dado por el tema automovilístico: ¿Quieres "venderme la moto", o qué?.

MT.-Sí, "la moto de Yamamoto". Digo, simplón, que con las mujeres pasa lo mismo. Las hay más altas, más bajas; más anchas, más delgadas; más pálidas, más morenas...Pero en realidad todas tienen unos mismos instintos básicos: Su papel natural y biológico es el de reproducir la especie y seleccionar entre los tíos al que considere que tiene mejores genes para dárselos a su prole. De ahí que les interese tanto saber cuál es el más fuerte, el mejor; no hablo solo en términos de fuerza física, sino en términos de inteligencia, de dinero, de autoridad, de poder, en definitiva, que es lo que cuenta en el mundo de hoy.

IZ.-Vaya por Dios, ahora clase de genética...

MT.-Riéte si quieres, pero las cosas con así. Las mujeres se comportan como los óvulos que llevan dentro: permanecen en su sitio, pasivas, contemplando la carrera de los millones de espermatozoides que pugnan por llegar los primeros a alcanzar el "Santo Grial"; ellos son los que tienen que "mojarse el culo", pelear entre sí, ponerse la zancadilla, luchar por alcanzar el objetivo. Ellas se dejan querer y, como el óvulo, dejan entrar solamente al primero, al vencedor, al mejor.

IZ.-Tus teorías me parecen de una simpleza y de un biologismo estomagantes. ¿Pero es que las tías no tienen cerebro?; ¿no tienen sentimientos?.

MT.-Nadie lo niega, pero ese cerebro y esos sentimientos están al servicio de algo más profundo, que es dar continuidad a la vida en las mejores condiciones para supervivencia de la especie: Éso es lo que está en juego, Rick; y como puedes ver, es algo muy serio...

IZ.-Ya me está empezando a hartar todo este asunto. Desde que comenzamos nuestra pelea de hoy, no hemos hablado más que de "la rubiales". ¿No podríamos dejarla a un lado e ir a lo nuestro?.

MT.-"Lo nuestro", como tú dices, también la comprende a ella. Pero sí, tienes razón, no nos vamos a pasar la vida dándonos caña por esa tía. Así que, para "quitárnosla de enmedio", como tu dices...

IZ.-Yo he dicho "dejarla a un lado", no "quitárnosla de enmedio": Hay un matiz.

MT.-Todos los matices que tú quieras, Ricky. Pero digo que, para que desaparezca de una vez de nuestro escenario hay que hacerle un conjuro, como a un fantasma.

IZ.-No, si, al final, esto se va a terminar convirtiendo en una sesión de espiritismo...

MT.-¡Que no te enteras, Contreras!. Quiero decir que para "liquidarla" -aunque a ti te moleste esa expresión-, lo que tenemos que hacer es diseccionarla bien, hacerle una buena radiografía, analizarla a conciencia, objetivarla, en una palabra. Una vez que lo hayamos hecho, el "fantasma" desaparecerá del panorama como por ensalmo.

IZ.-¿Qué quieres decir?: No te entiendo...

MT.-Muy sencillo: Vamos a hacer una semblanza de ella, a "retratarla", a analizarla bien para saber cómo es, basándonos en lo que ella misma dice, en los artículos que inserta en su blogs, a las réplicas que da a los comentarios que hacen los otros en su cuaderno de bitácora. Así conseguiremos llegar a su esencia, a su verdadera naturaleza y la convertiremos en un maniquí de poliuretano que quedará como un elemento decorativo asistiendo muda y silenciosa a nuestros combates, pero que no volverá a convertirse nunca más en el "leit motiv" de nuestros enfrentamientos.

IZ.-Pero tú ¿qué pretendes, psicoalizarla, o algo así?.

MT.-Algo así, sí...

IZ.-Vale Doctor Freud. Pero te advierto una cosa: Los juicios de valor y las conclusiones las sacarás tú, no yo. No quiero que esta payasada haga que la pierda otra vez, ahora que la había recuperado.

MT.-¿Te das cuenta de lo que acabas de decir, Rick?: "perderla", "recuperarla", como si fuera algo tuyo, una valiosa joya que te pertenece...

IZ.-¡Dios Santo!. Tienes razón, Marti, vamos a hacer pronto el conjuro ése...

EL ENCUENTRO: LAS REGLAS DEL JUEGO.

 

 

-¡Coño, Pichichurri, o como te llames, tú por aquí...!.

-"Irrintzi", Martillo, ¡me llamo "I-RRIN-TZI", joder, a ver si te enteras de una puta vez!.

-Bueno, bueno, no te sulfures, chic que has escogido un apodo tan enrevesado que no hay manera de pronunciarlo bien: éso demuestra lo retorcido que eres por dentro. Mira, voy a hacer una cosa, en lugar de Irrinchi te voy a llamar "Rinchi" o "Richi", que resulta más fácil de pronunciar. O mejor, ya puestos, te voy a llamar "Ricky"...

-¿"Ricky"?; pero bueno, tú estás como una regadera: éso es como cambiarme completamente el apodo.

-Pero tiene su sentido, verás: "Ricky" era el personaje que Humphrey Bogart representaba en la película "Casablanca", ya sabes, el dueño del cabaret aquél...

-No le veo el "sentido" que tú dices.

-Pues está bien claro: El Jamfri, en la peli, iba de tipo chulo, duro y castigador, pero en el fondo era un puto sentimental de mierda, exactamente como tú: igual que un huevo, duros por fuera y blandos por dentro. Recuerda cómo, en un momento dado, empieza     a llorar a moco tendido como un crío, todo por una tía de la que estaba enamorado, la Ingrid Bergman, a la que, en lugar de quedársela  y beneficiársela como Dios manda -porque ella también estaba por él-, ayuda a escapar con su marido para que no los cojan los nazis; todo un "héroe", vamos. Así que el nombre de "Ricky" te viene como anillo al dedo.

-Muy bien, pues ya que te gusta jugar a los diminutivos, yo haré lo mismo con tu apodo: En lugar de "Martillo", te llamaré "Marti", que te diminuye como persona hasta dejarte reducido a la condición de cucaracha, que es lo que eres.

-¡Jajaja!. "La cucaracha, la cucaracha-ya no puede caminar..". Bueno: "Así es si así os parece, Milord". "Ricky" y "Marti": No suena mal del todo...Lo importante es que has venido. Dudaba de que tuvieras los cojones suficientes para entrar en mi "home" y aceptar el reto que te lancé...

-El valor de un hombre no si mide por el tamaño de sus testículos, idiota, sino por su temple interior y por su fuerza espiritual.

-¡Olé, "mi arma"!, ¡pero qué bonito te ha quedao éso!...: podría incluirse en un libro titulado "Frases para la Historia".

-¡Déjate de "historias" y vamos al grano, me cago en la hostia!.

-¡Tch, Tch, viene fuerte y bravo el "mihura"..!: No te reconozco, Ricky, tú, el arquetipo de "buen chico", echando sapos y culebras por la boca y machándotela con tacos, tan redicho y fino como eres...

-Es que me sacas de mis casillas, Marti: cuando hablo contigo, dejo de ser yo y me convierto en otro.

-No te equivoques Ricky: No te conviertes en otro; lo que te ocurre es que solo cuando estás frente a mí sacas a relucir el lado pendedenciero y barriobajero que en realidad se esconde tras esa máscara de "niño bueno" con que pretendes disfrazarte...

-Si tú lo dices...

-Lo digo y lo repito, porque es la verdad. Pero, tienes razón, vamos al grano: antes de seguir, vamos a establecer unas cuantas reglas de procedimiento para regular nuestros diálogos.

-¿"Diálogos"?. Querrás decir "luchas", "combates", "peleas", "efrentamientos", "guerras"....

-"¡La perra gorda p´a ti, venga...!". Creo que, para que nuestros lectores se enteren bien en cada momento de quién es quién y lo que dice, antes de cada frase tuya deberíamos colocar un código, por ejemplo "IZ", de "Irrintzi"; y antes de cada frase mía, otro, como "MT", de "Martillo". Igual que se hace en las entrevistas periodísticas, ya sabes: para que el público "no se haga la picha un lío".

-¡Mierda, como quieras, joder: no estoy ahora para discutir pijadas!.

MT.-Menos mal que, al fin, pese a todos los "joderes" y los "cabrones", aceptas una idea mía, coño: Ya empezamos a entendernos...

IZ.-¿Entendernos, en qué, mamón?: Si estamos aquí para lo contrario: Para destrozarnos...

MT.-Que sí, hombre, que sí, éso ya vendrá luego. Me refería a entendernos en "cuestiones de método".

IZ.-Ya empiezas a enervarme con tus estupideces.

MT.-No, hombre, soy "práctico", nada más. Y se me está ocurriendo otra idea cojonuda: mira, como ésto (tú lo has dicho muy bien), va a ser una especie de combate de boxeo, podríamos invitar a nuestros espectadores a que, tras cada "asalto", además de valorar nuestras respectivas intervenciones con sus comentarios, aprovecharan para adjudicarle a cada uno de nosotros los puntos que les parecieran, en función de la solidez de nuestros argumentos, de la brillantez de nuestras intervenciones, etc...Por ejemplo: "Marti: 8 puntos; Ricky; 2", y en ese plan...

IZ.-Pero bueno, ¿tú qué pretendes?, ¿convertir ésto en una especie de Circo Romano donde los espectadores puedan, al final de cada pelea entre dos gladiadores, extender el brazo y dirigir el dedo pulgar de su mano derecha hacia arriba o hacia abajo, según quieran que el vencedor mate al perdedor o lo deje seguir viviendo?. ¿Qué payasada es ésta?.

MT.-Tranquilo, hombre, no te pongas dramático -tú es que tienes tendencia a hacer tragedia de todo-: Se trata simplemente de fomentar la participación de nuestro querido público permitiéndole objetivar sus opiniones mediante una cuantificación de sus posturas.

IZ.-¡Jajaja!: y luego me acusas a mí de "rebuscado" por mi lenguaje; pues anda que tú...

MT.-¿Hace o no hace?.

IZ.-Ya: y además de éso, podemos montar una correduría de apuestas, vender refrescos y palomitas, y ceder la exclusiva de la retransmisión de nuestros combates a una cadena de televisión, ¿no?.

MT.-Pues no sería mala idea, mira tú: así todo quedaría "redondo".

IZ.-Mira: Haz lo que te salga de los cojones, mamón de mierda. Yo, con tal de probar con mis puños el tacto de tu cara, estoy dispuesto a vender mi alma al diablo.

MT.-¡Así me gusta, hombre!. A ello vamos...

PRESENTACIÓN.

¡Hola gente!. Soy un tipo al que le ha tocado vivir en el sigo XXl, como a todos vosotros: hombres y mujeres, niños y viejos, ricos y pobres, blancos y negros, europeos-americanos-africanos-asiáticos (perros, gatos, lagartijas, cucarachas, mosquitos...) ...Ya tenemos algo en común: estamos todos metidos en el mismo saco.

Es curioso, pero no nos damos cuenta de que el tiempo crea entre nosotros un estrecho vínculo irrompible: Pertenecemos a una generación o a un pequeño grupo de generaciones que han nacido, viven y morirán en un determinado intervalo de tiempo y no en otro. ¿Qué me une a mí con un hombre prehistórico, un tipo que haya vivido en la Antigüedad clásica, en la Edad Media, en el siglo XVlll o que vaya a vivir en el siglo XXll, pongo por caso?: Nada de nada. Toda esa gente vivió o vivirá en una cierta época con sus circunstancias y hechos peculiares, diferentes a los que nos toca vivir a los de ahora. Por éso, entre todos los seres vivos (desde la más humilde de las bacterias hasta el más elevado de los seres humanos) cuya vida ha coincidido en mayor o menor medida en el mismo tiempo, existe un vínculo de solidaridad eterno e inamovible. Yo tengo más en común como una lagartija que vive ahora que con un filósofo griego de la época clásica o un tipo futurista que vaya a vivir dentro de mil años: la lagartija y yo podemos encontrarnos, mirarnos, querernos u odiarnos, sufrimos o gozamos la globalización, el cambio climático, todas esas cosas. En cambio, con esos otros que he dicho, no tendré la oportunidad de compartir ningún tiempo común.
Bueno, disculpad, que me he puesto un poco filosófico y me he ido por las ramas.

Voy a haceros una pequeña semblanza mía, para que me vayais conociendo:

Soy un hombre (de sexo masculino, quiero decir). Mi verdadero nombre no tiene importancia, a los efectos que nos ocupan: podeis llamarme "Marillo", o mejor, "Marti", en diminutivo -ahora os contaré por qué-. Edad: treinta y pocos años (la mejor de las mejores). Soy hijo de buena familia, lo que me permite disfrutar de una buena posición económica: un chalé en La Moraleja (además de otras propiedades inmobiliarias repartidas por la geografía española: una finca con su cortijo en los Montes de Toledo -para cuando me apetece ir al campo o a cazar-, un apartamento de lujo en Marbella -para cuando me entra la venada de ir a la playa- y algunas cosillas más), una nutrida cuenta corriente bancaria (además de acciones, fondos de inversión y otros activos financieros), un coche deportivo cojonudo (sin contar el ranchera que utilizo para viajes largos y el smart que empleo para mis desplazamientos por la ciudad)...No necesito trabajar para vivir: vivo a costa de mis padres, que tienen pasta a mogollón y, con tal de mantenerme alejado de ellos y no verme el pelo, están dispuestos a darme lo que sea, ja-ja-ja-ja...Por tanto, tengo todo el tiempo libre del mundo para hacer lo que me dé la gana: me levanto a la hora que quiero, hago lo que me apetezca cada día y me acuesto cuando me entra el sueño, sea de día o de noche...

En cuanto a mi carácter, os diré que soy extrovertido, sociable, alegre, realista y tengo un gran sentido práctico. Algunos me acusan de ser un egoísta y un vividor. No los voy a contradecir: tienen razón. Mi ética consiste en que la caridad empieza por uno mismo y en que la vida es un regalo del destino que hay que exprimir a tope mientras dure, tomando de ella todas las cosas buenas que me ofrece. Me gustaría que no hubiera pobres en el mundo, pero éste es un problema que no se puede resolver individualmente, sino a nivel político colectivo; por tanto, como yo no soy un simple individuo entre los 6 mil millones de habitantes que poblamos el planeta Tierra, disfruto de lo mío sin ningún remordimiento ni sentimiento de culpabilidad. Por otro lado, a las preguntas fundamentales de la existencia (quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos), les doy una respuesta simple: venimos de nuestros padres -que nos han traído al mundo-, somos lo que somos y estamos inmersos en un proceso de crecimiento, maduración y decadencia que termina con la muerte. Por lo que acabo de decir, ya os habreis dado cuento de que no soy un intelectual, precisamente: mi lema es "menos pensamiento y más acción". No me gusta comerme el coco con cuestiones metafísicas (que si el Universo tuvo un principio y tendrá un fin o es eterno; que si la Tierra es plana o redonda, y el Sol gira alrededor de ella o ella alrededor del sol; si si el alma humana es inmortal o todo termina con la muerte...): ¿Para qué sirve dilapidar nuestras energías en elucubraciones a las que no podemos dar respuesta?. Vamos a lo práctico, a la realidad, al aquí y ahora. Mis enemigos naturales son esos idealistas que dedican su vida a darle vueltas a la cabeza y comerse el tarro sin hacer nada práctico: desde mi punto de vista esos tipos son un cáncer que habría que erradicar de la humanidad, porque con sus estúpidas pajas mentales lo único que hacen es alborotar el gallinero estérilmente, crear problemas y preocupaciones ficticios que perturban la vida pacífica y sosegada de la gente.

Reconozco sin vergüenza que no soy culto: tengo una cultura muy básica, que me viene de lo que oigo en los medios de comunicación y de las conclusiones que extraigo de mi experiencia práctica. Leer no es lo mío: os juro que lo he intentado, pero, cuando un libro cae en mis manos, a las dos o tres primeras páginas me aburre y me entra el sueño. Por tanto, prácticamente no leo: me gusta más salir a la calle, respirar el aire del exterior, pasear sin rumbo fijo, ver la efervescencia de la gente, sentarme en la terraza de un bar a tomarme unas cañitas...; todo éso es lo que más me entretiene. O sea, que no soy un intelectual encerrado en su habitación, ni una rata de biblioteca que se destroza la vista leyendo y leyendo. Vivo hacia afuera, no hacia adentro.

Y, aunque como he dicho, soy extrovertido y sociable, no tengo lo que se llaman amigos-amigos, de esos de toda la vida con los que intercambias confidencias íntimas y tal. Lo que sí tengo son muchos conocidos de hola y adiós, de pasar un rato con ellos, de intercambiar unas impresiones rápidas y superficiales, de pasárnoslo bien juntos comentando chismes o contando chistes, riéndonos del mundo y de nosotros mismos, pero sin entrar en mayores profundidades. Por otra parte, soy soltero y sin compromiso: me encantan las mujeres, soy razonablemente atractivo y esa circunstancia, unida a mi labia, hace que les caiga bien y -modestia aparte- que ligue bastante. Pero le tengo alergia a la palabra compromiso y pánico al matrimonio: eso de estar toda la vida solo con una y tener que serle fiel, eso de tener hijos y formar una familia (con la guerra que dan los niños hasta que se valen por sí mismos -que si darles el biberón, que si cambiarles los pañales, que si llevarlos al colegio y al médico, que si pagarles los estudios...-; y con el coñazo que supone tener que conocer a los padres, hermanos y toda la parentela de tu pareja...), no va conmigo. A mí lo que me gusta es vivir a salto de mata, pasar cada noche con una distinta ("en la variedad está el gusto" dice el refrán) y por la mañana, si te he visto no me acuerdo (como mucho una serie simultánea o sucesiva de rollitos pasajeros, de esos que duran unos pocos días o unas pocas semanas, y para de contar). A las personas no las considero como sujetos, sino como objetos o instrumentos al servicio de mis intereses. Con las mujeres soy poco romántico: me gusta ir directamente al grano; yo les doy placer a ellas, ellas me lo dan a mí, y ambos quedamos en paz; pienso que es un intercambio justo. Yo les doy palique, las hago reír, nos divertimos juntos y en la cama les doy gusto al cuerpo: ¿Qué más se me puede pedir?.

No soy un sensiblero sentimental, sino más bien tranquilo por dentro. Algunos me acusarán de ser "frío", de "no tener entrañas", pero, qué le vamos a hacer: cada uno es como es. Conservo en todo momento la calma y la serenidad, y hace falta que ocurrra algo muy grave para conmoverme. En cambio, soy muy activo: me gusta estar siempre ocupado, estar continuamente haciendo algo, no quedarme quieto (se me da estupendamente el bricolage -soy un manitas arreglanto aparatejos-, me gusta hacer deporte, me encanta viajar y conocer otros lugares, no me gusta -en cambio- vivir mucho tiempo en un sitio fijo, sino cambiar de residencia cada poco tiempo). Finalmente, los sucesos de la vida no me afectan más que en el momento en que se producen: al instante siguiente ya los he olvidado; es como si, a cada instante, volviera a nacer. No me paso el tiempo rumiando el pasado ni soy rencoroso.

Por otro lado, soy escéptico, flexible, adaptable, de pensamiento abierto y liberal, nada dogmático. Me comporto según lo demandan las circunstancias de cada momento; en materia ética sigo el sencillo principio de es bueno todo lo que me beneficia y malo todo lo que me perjudica; no soy nada dogmático, ni me guío por grandes ideales: por ello, tiendo a ser conciliador y comprensivo con los defectos de la gente, lo que hace que no tenga enemigos y le caiga bien a todo el mundo. Mi lema es "vive y deja vivir".

En definitiva, y resumiendo, soy un "vividor" (un "bon vivant" que dirían los franceses): extrovertido, sociable, poco sensible, realista, pragmático, con la cabeza bien amueblada y los pies bien plantados en el suelo, tomo de la vida todo lo bueno que ésta me ofrece en cada momento...Si quereis ponerme una cara, aquí teneis mi retrato: con una sonrisa permanente y un tanto irónica pintada en el rostro, alegre y contento de vivir, sencillo y sin complicaciones. Quizá, eso sí, un tanto "gamberrete" y "políticamente incorrecto a veces", pero es porque pienso que en la vida hay que divertirse y, desde luego, no cortarse un pelo a la hora de decir la verdad, pese a quien pese. A veces me gusta lanzar "pullas", meterme un poco con la gente, burlarme un tanto de ella. No es por maldad, sino simplemente por divertirme, por ver la cara que ponen, y para que tomen conciencia de sus defectos e intenten rectificarlos.

Como me considero un hombre de mi tiempo, estoy a la última en todo lo que se refiere a tecnología, de modo que la informática y los ordenadores son una de mis aficiones preferidas. Cuando empezó todo este rollo de los "blogs", la cosa me interesó -me gusta todo lo nuevo-. Entré y salí de varias comunidades de "blogueros" hasta que, al fin, recalé en "la coctelera", que es el que más que me gusta, por lo variado y ameno que resulta. Así que aquí tengo ahora mi propio blog; y no porque sienta una especial necesidad de expresar mis ideas y mis pensamientos, sino, lo confieso abiertamente, más bien por cotillear, a ver lo que dicen los otros. Observar a la gente me divierte, ver cómo se lo montan, observar de qué va cada uno y sacar mis propias conclusiones.

El caso es que hará como un par de semanas, "zappeando" perezosa y tranquilamente por "la coctelera" para ver cómo estaba el panorama, me encontré con un blog muy peculiar titulado "Filosofía a martillazos", ilustrado con la foto de un obrero de la construcción rompiendo a golpe de martillo un televisor; de hecho, el autor del blog se hacía llamar, precisamente, "martillo". "Vaya, hombre -me dije-: un `gamberrete´ socarrón como yo". Así que la web me interesó y entré en ella con la intención de encontrar algo ameno y divertido. Pero ¿qué creeréis que me encontré?: una serie de artículos enrevesados y complicados a más no poder acerca de temas muy profundos que no había dios que entendiera -por el lenguaje que el autor empleaba, parecían escritos en chino o japonés-; o sea, un verdadero blog de filosofía seria: pero seria de verdad, oyes...El caso es que el autor parecía tener un cacao mental increíble: empezaba diciendo que era admirador de un tal Nietche, Nitze, Niche -o como se llame- (al parecer un filósofo muy importante), al que consideraba su "padre espiritual" (¡hay que joderse!: "su padre espiritual" -como si no tuviéramos bastante con uno solo, nuestro padre biológico, y tuviéramos que cargar con dos), pese a lo cual, el pirao éste empezaba su blog -de reciente creación- escribiendo una serie de artículos criticando y poniendo a caldo las ideas de su maestro (vamos, una cosa esquizofrénica...), con el pretexto de que, según un tal Froid, para alcanzar la madurez un hombre tiene que matar a su padre (¡hay que ser bestia!) y que, por ello, él quería matar a su "padre del alma" utilizando como arma un intrumento que su propio progenitor le había proporcinado: un martillo (porque al parecer, el Niche ese había escrito un libro que se titulaba "cómo se filosofa con el martillo", o algo por estilo). Y con el cuento ése, el loco del que hablo se hacía en su blog unas "pajas mentales" increíbles que no os podeis ni imaginar.

Al tío este lo calé enseguida: Era uno de estos típicos intelectuales idealistas y dogmáticos que se pasan el día comiéndose el coco y atormentándose la vida con problemas metafísicos sin llegar a ningún resultado práctico más que crear incertidumbre y dudas entre la gente normal, tratando de sacarla de su vida apacible, sosegada y razonablemente feliz para arrastrarla al torbellino de sus infiernos personales. O sea, uno de esos tipos que -como he dicho arriba- tanto me revientan y que creo que hay que erradicar del mundo. Y como una de mis diversiones favoritas es meterme con estos tíos tan engreídos -que, por el hecho de emplear unas cuantas cuantas palabrejas en un lenguaje esotérico ya se creen superiores a los demás-, dedicarme a torearlos y cazarlos, decidí pegarme como una lapa a los talones del capullo éste para tocarle un poco las pelotas...No creais que lo hago por maldad, no, sino por todo lo contrario: para sacar a estos mamomes de ese mundo ideal y autista en el viven y bajarlos a la realidad pura y dura, para enseñarles lo que es la vida y que aprendan a vivir de verdad, por su propio bien, para que no acaben asfixiándose con esa atmósfera enrarecida de su mundo hermético y envenenándose con una sobredosis de ideas descabelladas. O sea, que no me meto con ellos por malignidad, sino por un sentido didáctico y terapeútica.

Para ello, tomé prestado el propio sobrenombre que se daba a sí mismo en su blog filosófico: "Martillo"; primero porque me hizo gracia el nombrecito, y segundo, para darle a entender que iba a darle unas cuantas cucharadas de su propia medicina. Sin embargo, cuando ya iba a empezar mi humanitaria labor, insertando una serie de comentarios a las masturbaciones cerebrales que se hacía este loco que digo, me encontré con la sorpresa de que, un buen día, cambió el nombre de su blog y su contenido, pasando a llamarlo "¡Que paren el mundo que yo me bajo!", gestionándolo bajo el nombre de Irrintzi, Irrintxi, Irrinchi -o algo así- (que al parecer significa "grito" en vasco), ilustrándolo con una reproducción del cuadro "El grito" del pintor Munch, y tratando de darle un contenido más informal. Creo que lo hizo porque se dio cuenta de que su antiguo blog, el de "Filosofía a martillazos" no pegaba nada en "la coctelera", que es un sitio más cachondo y ameno, de modo que decidió adaptarse a las circunstancias y abrir un nuevo blog (quizá aconsejado por una "rubiales" muy mona de la que se hizo amiga con el pretexto de que lo ayudara a difundir entre sus conocidos su primer blog, aunque en realidad pienso que, en el fondo, lo hizo con el propósito de ligarse a esa tía, que está como un bombón, haciendo alarde de su supuesta capacidad intelectual y acervo cultural). El caso es que empezó a publicar unos artículos así...como de actualidad, pero que en el fondo eran tan coñazos e infumables como los que publicaba en su blog de filosofía. Yo, por mi parte, decidí ser su "Pepito Grillo" personal, su conciencia crítica, poniendo de relieve sus estupideces e incongruencias, para lo cual comencé a "tocarle las pelotas" insertando algunos comentarios personales a esos artículos, que no le gustaron nada. El tío debe ser muy susceptible, porque se puso enseguida hecho un "mihura" y entró al trapo rápidamente, intentando pararme los piés. En fin, nos intercambiamos una serie de "flores" con bastante mala leche hasta que nos dimos cuenta de que éramos como los polos opuestos de un circuito eléctrico, dos seres absolutamente antagónicos y contrarios: algo así como un YO y su ANTI-YO (igual que los Físicos dicen que, junto al Universo de materia normal, existe un Universo paralelo de anti-materia superpuesto al primero, de modo que todos y cada uno de nosotros tenemos en ese Universo antimaterial un doble que es algo así como el negativo de una fotografía nuestra...).

La cosa pintaba mal. El tipo empezó a liarse y a publicar artículos cada vez más polémicos y aberrantes que no leíamos más que su amiga cibernética y yo. Pero hasta con ella empezó a pelearse, porque el pirao éste es un dogmático inflexible y comenzó a meterse implícitamente con las ideas de la chica, de modo que se intercambiaron unas cuantas "cargas de profundidad" y al final creo que la relación entre ellos va a acabar "como el rosario de la aurora".

Sin embargo a mí, como soy una persona práctica, esta situación me hizo concebir una idea genial: la de insertar en mi blog los diálogos "a mala ostia" que pudiera tener con el "cara cartón" ése, por el procedimiento de chatear con él -que es un sistema mucho más ágil-, grabar nuestras conversaciones y colgarlas en mi "cuaderno de bitácora", que pasaría a denominarse, por ello, "diálogos absurdos" (con el subtítulo "des-esperando a Godot", que según me han dicho, es el prototipo de obra de "teatro del absurdo"): ahí se reflejaría, con toda fidelidad y crudeza, el intercambio de sablazos entre dos comabatientes de esgrima (o el de golpes entre dos púgiles de boxeo), la batalla dialéctica entre dos personas completamente antitéticas y que representan dos arquetipos humanos universales: un idealista y un realista. Algo que podría dar mucho juego y que, además, sería muy original por lo paradójico: convertir a dos enemigos en socios a su pesar, odiándose el uno al otro pero, a la vez, necesitándose mutuamente.

Ya le he enviado un par de propuestas en este sentido al loco ése (pero loco en sentido literalmente: ayer insertó en el álbum de fotos de su blog una serie de fotografías en las que sale con cara de enfermo psiquiátrico, de psicópata, de "pirao" total, con una expresión de "ido" y de "colgao" que espanta, la cara desencajada, los ojos saltones, la expresión ausente, como si se hubiera acabado de fumar algo o de pincharse algo en vena: algo patético: salía más favorecido en el cuado de Munch que había puesto al principio). No creo que tenga cojones para responder al reto que me planteo y presentarse aquí (lo veo yo un poco "flojo de remos" al "mihura" éste), pero, por si acaso, lo voy a esperar un rato...